miércoles, 10 de junio de 2020

Narrativas testimoniales de la memoria.
La construcción de  la ciudadanía depende en mucho de la reconstrucción ética de su discurso; el dar sentido a las palabras acalladas, el otorgar voz a los silenciados implica que un proyecto social democrático configura escenarios de comunicación y de enseñanza. 

Entender que una pedagogía de la memoria requiere analizar críticamente la “memoria de la memoria”, es entre otras cosas, abordar la producción narrativa y gramatical de esas memorias, lo que puede hacerse desde prácticas conservadoras y convencionales.
 Una pedagogía de la memoria es indispensable para trascender de esos olvidos patológicos a unos olvidos que transiten socialmente por la memoria, la historia y la política.
 La gama de aspectos a considerar sobre cómo se dieron estas prácticas y los distintos puntos de dispersión y fugas que encontraron las subjetividades sometidas a ellas, encuentran formas de expresión en las narrativas testimoniales que empezaron a circular nutriendo las memorias sociales sobre los recuerdos y olvidos de quienes estuvieron inmersos en los diversos acontecimientos de violencia política que han marcado la historia reciente del continente.

Víctimas, amigos, familiares e hijos de desaparecidos comenzaron a narrar sus experiencias, en un primer momento de manera fragmentada e inconexa y, en momentos posteriores, con formas más elaboradas y lenguajes cada vez más plurales, dando a conocer los dispositivos de represión puestos en marcha y las modalidades como los sujetos se enfrentaron a ellos y constituyeron sus subjetividades bajo su sombra, dejando entrever las múltiples temporalidades de la experiencia y los deslizamientos entre pasado, presente y futuro en la búsqueda de sentidos posibles de existencia.
los textos testimoniales sufren transformaciones de acuerdo a los contextos políticos y culturales en los cuales fueron elaborados y transmitidos. 
  Los testimonios son intentos de lidiar con la pérdida, no sólo de vidas sino de una forma de vida y entusiasmo. Si bien se elaboran desde la subjetividad, configuran la memoria colectiva ya que el testimonialista documenta una época, una cultura, una forma de resistencia, un imaginario.


Las narrativas de memoria como acción educativa. 

siempre estamos abocados a ser transformados y ser transformadores de esas coyunturas existenciales que están afectadas por una historia que hemos heredado, pero que a la vez estamos haciendo y que somos capaces de transformar y prospectar.

 También entenderse y asumirse como posibilidades de análisis de esos discursos y 6 6 prácticas de memorias que están disponibles, que circulan y que nos rodean como sujetos y actores sociales del presente, pero con una herencia histórica definida por disputas políticas, culturales y sociales donde los individuos, los grupos, las instituciones participan y construyen sentidos e interpretaciones que nunca son definitivas ni se clausuran.

La pedagogía de la memoria debe nutrir evocando el reconocimiento de las huellas de esperanza en la historia, a través de un proceso de reflexión acerca del sentido humano, orientando su quehacer a rescatar y explicitar los olvidos para recordar aquello que se ha sumergido pero que está latente en la historia, y sin obviar el rigor investigativo, poder desde una critica de la memoria, escuchar la voz y otorgarle la palabra a los silenciados y hacerlos palabra evocada en un tiempo, el tiempo de los testigos, de los que cuentan, de los que testimonian, de los que narran y también de los que callan, para visibilizarlos y hacerlos públicos, a ellos, a sus vivencias, a sus historias, a sus contextos, para recuperarlos del olvido impuesto.

La producción de la narrativa testimonial, cobra vigor hacia la segunda mitad del siglo XX por lo tanto:
  • Elaboraciones basadas en una declaración dada por un testigo.
  • Sobre acontecimientos de carácter social e histórico específicos.
La naturaleza híbrida que le es característica, pautada por el entrecruzamiento de memoria e historia, ficción y realidad, escritor/investigador y testimoniante. 
 En el campo de la investigación social se está haciendo un uso prolífico de la narrativa testimonial, en unos casos para utilizarla como fuente que ejemplifica los análisis sobre algún fenómeno específico a ser estudiado, o en otras para tomarla como centro mismo de la investigación.

Después de algunos eventos importantes (segunda guerra mundial y genocidio) ,inciden sobre la orientación de políticas educativas relacionadas con recuperación, divulgación y circulación en torno a este hecho traspasan las fronteras (comunidad judía) no solo para lo ocurrido contra este pueblo no vuelva a repetirse, sino para sancionar cualquier acto de discriminación contra él.

El sector educativo ha sido considerado con especial interés puesto que fueron muchos los profesores y profesoras abatidos por el régimen franquista, contemplan: 
  • La implementación de comunidades familiares de educación.
  • Los deberes de la memoria en la educación.
  • Nuevas miradas historiográficas sobre educación,
  • Pequeña memoria recobrada.
  • Libros infantiles del exilio del 39, entre otras maneras de enseñar la historia de su pasado reciente.
Hasta 1995 comienzan a reconstruirse algunas escuelas para la población menor, bajo la influencia de la iglesia y en esa recontrucción la enseñanza de su historia presente ha sido fundamental para tratar de rehacer lazos y espacios de convivencia entre Hutus y Tutsis que ahora se reconocen como Ruandeses.
En Camboya, el sistema educativo se ha concentrado permitir a los estudiantes comprender el motivo por el cual su historia actual está surcada por el genocidio cometido por los Jemeres Rojos, así que las escuelas son un lugar indispensable no se olvide ese acontecimiento, con lo cual se pretende que este capítulo de la historia nunca deberá volver a repetirse; de ahí que una reestructuración de los programas de estudio se orienta a lograr que la población joven e infante conozca los detalles del régimen genocida. 

La redimensión del concepto de testimonio que hace Ricoeur, nos posibilita conocernos y sentir desde la alteridad, con otro , por eso la memoria individual toma posesión de sí misma precisamente a partir del análisis sutil de la experiencia individual y sobre la base de la enseñanza recibida de los otros.

Mayor o menor importancia hacia la memorización depende del país donde se este desarrollando la enseñanza ,por ello es libre proponer que es lo que se debe o va a tomar en cuenta.





Los tiempos polifónicos de la experiencia humana y el oficio del historiador.

 Diversos sucesos ocurridos en el siglo XX han obligado a distintos sectores de la sociedad, a la academia y diferentes campos del saber, en especial a la historia, a re-actualizar el interés por los aspectos referentes a la memoria y tratar de dar cuenta de los marcos sociales en los que está inscrita individual y colectivamente.
También debemos señalar que demás de reflexiones académicas y disciplinares, las luchas de los movimientos sociales :
  • Reivindican derechos colectivos.
  • Pugna por el rescate de memorias comunes que los legitimen.
  • Cuestionan las historias oficiales.
A partir de la segunda mitad del siglo XX, permitieron revaluar las representaciones en torno a las certidumbres proporcionadas por los saberes científicos, lo cual llevó a sospechar, entre otras, de la historia como disciplina, imponiéndose el exámen de su genealogía y de los compromisos sociales y políticos presentes en su configuración.

Este conjunto de problemáticas propiciaron un amplio debate en torno a las relaciones historia / memoria en el cual se tomó partido por una u otra categoría y se llegó a señalar la preeminencia de una de ellas sobre la otra, en especial cuando se trataba de asuntos referentes a eventos traumáticos. 
concepción del tiempo.

Para Agustín: "el presente del pasado es la memoria; el presente del presente es la visión; el presente del futuro es la expectativa".
 para Rioux "el estudio de la memoria obliga al historiador a aceptar que estudia el tiempo más que el pasado, y que su construcción se inscribe en una orquestación de tiempos polifónicos"

 El debate entre historia y memoria no ha sido propiamente conciliador; no obstante, es preciso señalar que la eclosión de la memoria y la serie de discursos y prácticas que le han acompañado en las últimas décadas ha llevado a remover muchas de las certidumbres en el campo del quehacer historiográfico.

 El debate entre historia y memoria no ha sido propiamente conciliador; no obstante, es preciso señalar que la eclosión de la memoria y la serie de discursos y prácticas que le han acompañado en las últimas décadas ha llevado a remover muchas de las certidumbres en el campo del quehacer historiográfico, algunas de ellas relacionadas con las maneras de concebir las temporalidades de la experiencia humana.

martes, 9 de junio de 2020

Pedagogía de la Memoria y enseñanza de la Historia reciente.
Las preocupaciones actuales por la memoria y el lugar de la historia cultural de la educación.

Narrativas testimoniales de la memoria. La construcción de  la ciudadanía depende en mucho de la reconstrucción ética de su discurso; el dar...